¿Y si arde Nueva York?

Hace 141 años la ciudad de Chicago fue asolada por un incendio que cambió para siempre el mundo de la arquitectura, era el origen de los rascacielos. Estas figuras esbeltas que empezaron a caracterizar el potencial de las ciudades han sido sin lugar a duda uno de los cambios más fuertes que ha sufrido la arquitectura a lo largo de su historia.

Como si de Gotham se tratase (fantástica reflexión filosófica de Bob Kane en Batman), la única solución a una arquitectura anclada en lo establecido fue la tabula rasa. Acabar con una ciudad ya contaminada por la falta de espacio y de nuevas ideas que hicieran soñar de nuevo al hombre con el renacimiento de la arquitectura.

Lo que os quiero plantear en este breve texto que ahora os escribo es una reflexión sobre el futuro al que nos encaminamos como arquitectos. Ciudades dispersas como Los Ángeles o desmesuradamente elevadas en costo como Dubai están llamadas a la desaparición quedando solo de ellas las citas en los libros de historia como aquellas ciudades que “se nos fueron de las manos”.

Por eso me planteo, con el actual nivel de conocimiento que atesora la arquitectura, ¿cuál será nuestro siguiente salto? Ciudades como la Masdar City de Sir Norman Foster parecen marcar un camino del que todavía recelamos pero al que todos esperamos ver crecer.

Por otro lado, cada vez valoramos más la aportación de los grandes cascos viejos europeos. Una densidad adecuada, unos espacios urbanos que nos muestran el cobijo y la personalidad que muchas ciudades no son capaces de darnos. Un ambiente propio y heterogéneo que se ha identificado como la mejor manera de aprender en un mundo globalizado que muestra las mismas características. Por todo esto yo me pregunto:

                                    ¿qué pasa si arde Nueva York?

Anuncios

Una respuesta a “¿Y si arde Nueva York?

  1. Mi opinión personal es que si NY ardiese seguiríamos cometiendo los mismos errores de hoy en día.

    Que duda cabe que desde su aparación, los rascacielos han sido un símbolo de poder como se han encargado de mostrarnos los mismos jeques árabes en Dubai. Está claro, hacer el edificio más alto del mundo siempre es un hecho reconocido.

    Yo creo que es un error, la gente no es tonta y acabará dándose cuenta de los problemas que conlleva ese tipo de construcción. De hecho, no me resulta dificil aventurar que está carrera que ahora emprendemos por la altura como la que ya se llevo a cabo durante la Guerra Fría por la conquista del espacio tendrá dentro de poco un parón. Mi opinión es que la nueva figura que debería surgir en la arquitectura de la ciudad es el “vacío”. Es cierto que la construcción en altura es buena para la imagen y el funcionamiento de la ciudad pero hay un límite que estamos sobrepasando y ese es el de la viabilidad. Fragmentar esos engendros en varios elementos de menor escala nos permitiría a su vez trabajar con sus espacios intersticiales los cuales no me cabe duda, harían más agradable el ambiente. Quizás las torres gemelas se hayan convertido en un hito a través de su trágico final pero en ellas Yamasaki fue capaz de crear un lugar icónico porque no sólo estabas en ellas al atravesar una puerta sino que se hacían dominadoras del espacio público sin apenas tocarlo.

    Dominar a través de lo intangible es un paso que ya dio el arte y que la arquitectura tiene a su alcance una vez más. Eso, creo, debería ser nuestro siguiente paso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s